El presidente del Sevilla, Ramón Sánchez Pizjuán, compró en 1937 los terrenos sobre los que se edificaría el nuevo estadio. En 1954 se realizó el concurso de diseños, que ganó Manuel Muñoz Monasterio, el mismo arquitecto que diseñó el Estadio Santiago Bernabéu. Tras la muerte de Sánchez Pizjuán, fue su sucesor, Ramón de Carranza, quién se ocupó del equipo y del estadio, poniendo la primera piedra del mismo el 2 de diciembre de 1956. Fue inaugurado el 7 de septiembre de 1958 con un partido amistoso entre el Sevilla y el Real Jaén, que acabó con empate a 3 goles. El primer partido oficial disputado en el estadio fue un Sevilla - Betis correspondiente a la 2ª jornada de la temporada 58/59 en Primera división, y que finalizó con victoria visitante por 2 goles a 4. El 7 de mayo de 1986 acogió la final de la trigesimoprimera edición de la Copa de Europa, que enfrentó al FC Barcelona y al Steaua de Bucarest, con victoria del conjunto rumano en la tanda de penaltis.
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Para llegar al Ramón Sánchez-Pizjuán tenemos muchas alternativas. La más sencilla y ecológica es hacerlo en autobús. La empresa de transportes urbanos de Sevilla, Tussam, cuenta con muchísimas líneas que abarcan todos los extremos de la ciudad, y Nervión es una zona con unas comunicaciones excelentes. No tendremos excusa para no llegar al estadio, pues casi quince líneas regulares llegan a sus inmediaciones. Estas líneas son: 27, 24, 21, B3, 28, 29, C1, C2, 32, EA (Especial Aeropuerto), 5, 22 y 23. Un billete simple cuesta 1€, aunque es recomendable hacerse con un bonobús en cualquier kiosko. Si llegamos a Sevilla en nuestro vehículo particular, deberemos preguntar por el barrio de Nervión y el Estadio del Sevilla FC. Las grandes avenidas que lo rodean son Eduardo Dato, Luis Montoto, Luis de Morales y Cruz del Campo. Cualquiera de ellas es buena para aparcar nuestro coche y difrutar de un gran partido de fútbol. Por último, podremos llegar al Estadio utilizando uno de los numerosos taxis que circulan por las calles. Calculamos que desde el punto más lejano hasta el estadio nos podrá costar, como mucho, unos 8€, aunque podrá ser mayor o menor este importe en función de las obras y el tráfico. En un futuro no muy lejano, o al menos eso esperamos los sevillanos, podremos acercarnos al Sánchez-Pizjuán en Metro, ya que la Línea 1 nos dejará a muy pocos metros del coliseo sevillista. Por supuesto, también podemos acercarnos a pie.
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